12/06/2012

Áreas protegidas en la quinta parte del territorio de Cuba

Cerca del 20 por ciento del territorio cubano ocupan las 253 zonas
especiales identificadas, incluidas las naturales, terrestres y marinas más
importantes del país.

Solo en el caso de la plataforma insular abarcan hasta una profundidad de
200 metros bajo superficie del mar, comentó a la AIN Maritza García García,
directora del Centro Nacional de Áreas Protegidas (CNAP), del Ministerio de
Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.

Añadió que 119 de ellas son administradas por varias entidades, como la
Empresa Nacional para la Preservación de la Flora y la Fauna, que maneja y
dirige unas 50 de ellas dispersas en la isla y sus aguas territoriales.

Estas últimas cubren una superficie de más de 868 mil hectáreas y son una
variedad de ecosistemas de un alto valor en representación de la naturaleza
local, su carácter, fragilidad, estado de conservación y biodiversidad,
según el sitio digital de la organización empresarial.

Indicó que comprenden las cimas más altas de las zonas orientales y
occidentales, y de la Isla de la Juventud, y algunos de los arrecifes
costeros más sensibles, cayos e islotes, donde tienen asignadas autoridades
para su gobierno, de acuerdo con su trascendencia local o nacional.

El Sistema Nacional de Áreas Protegidas está formado por extensiones
naturales, terrestres y marinas a fin de garantizar a perpetuidad, la
salvaguardia y conservación de los recursos naturales del patrimonio para
uso de las actuales y futuras generaciones.

Su clasificación está en correspondencia con las definidas por la Unión
Mundial para la Conservación de la Naturaleza, entre ellas, Reservas
Naturales, Ecológicas, Florística Manejada, Parques Nacionales, Elemento
Natural Destacado, Refugio de Fauna, Paisaje Natural Protegido y Áreas
Protegidas de Recursos Manejados.
ll/fr/cmb 12 05:41

02/05/2012

La Cueva del Muerto, interesante sitio arqueológico

La gran llanura, donde apenas sobresalen pequeñas elevaciones diseminadas
por el sur, caracteriza la geografía del municipio de Cifuentes, en Villa
Clara, donde se localiza la Cueva del Muerto, importante sitio arqueológico.

La espelunca fue denominada con tan sugerente nombre por los habitantes
de la zona, en correspondencia con el hallazgo en su interior de un
enterramiento aborigen.

Hachas petaloides y pendientes, procedentes de comunidades mesolíticas,
figuran entre las piezas encontradas en la caverna, ubicada a 125 metros
sobre el nivel del mar, cerca del central azucarero El Vaquerito.

En esa gruta se realizó una de las excavaciones más significativas del
país en la década de los años 90 del siglo último, estudio que arrojó la
presencia de restos de especies marinas las cuales indican el movimiento
transitorio y estacional de los indígenas hacia el litoral norte, a cerca de
40 kilómetros de distancia.

El aborigen cubano, que habitó allí, se singularizó por la economía
recolectora y también fue cazador-pescador a pesar de encontrarse distante
del mar, pues fueron localizados esqueletos de animales marinos y conchas.

Según Raúl Villavicencio, experto del Centro de Estudios y Servicios
Ambientales del Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (CITMA),
la proliferación de testimonios hallados en la región central la colocan
entre las de mayor cantidad de sitios arqueológicos de Cuba.

Huellas de los remotos moradores están diseminadas por toda la provincia
en relación con la gran movilidad que desplegaban tras el alimento y la
Cueva del Muerto, ejemplo de ello, figura entre los espacios más estudiados.

El lugar, con enmarañada entrada y sólida historia, aún infunde temor a
los pobladores cercanos quienes recrean las más variadas leyendas.

Mientras, las abundantes piezas obtenidas en la caverna contribuyen a
facilitar el estudio sobre los antepasados de los actuales cubanos y se
exponen en el museo polivalente Ramón Roa Garí, del municipio de Cifuentes.
(Por Luz María Martínez Zelada, AIN)

25/04/2012

Alerta roja para el "Aguacate cimarrón", cactus endémico

La Habana, 25 abr (AIN) El Grupo de Conservación del Jardín Botánico
Nacional de Cuba (JBN) advirtió en esta capital el peligro de extinción que
pesa sobre el \"Aguacate cimarrón\" (Dendrocereus nudiflorus), un cactus
endémico del país.

Solo quedan actualmente dos poblaciones fragmentadas, una en Punta Guanos
y otra en Varahicacos, ambas en la provincia de Matanzas, con individuos
aislados que continúan siendo dañados por la expansión de las industrias y
del turismo, alertan los especialistas en su Boletín Bissea.

La misma fuente precisa que el ejemplar más conocido ha sido denominado
con el nombre de \"El patriarca\" y se localiza en la playa de Varadero.

Añade que no obstante las gestiones del citado Jardín y de la Universidad
de Matanzas por establecer una colección de conservación en ambas
instituciones, los resultados son limitados por las grandes tallas que
alcanza esta cactácea en la adultez, de más de seis metros.

Uno de los principales problemas para su conservación en la costa norte
Habana-Matanzas es la escasez de áreas protegidas a lo largo de esa franja
costera, y el otro, la ausencia de descendencia natural de la especie, donde
la mayoría de los individuos son ya adultos de gran porte.

Los expertos reportan los resultados de un estudio de monitoreo por más
de dos años de la viabilidad en la reintroducción de juveniles de la especie
en Punta Guanos y llegaron a la conclusión de que la sequía es la causa
fundamental de su mortalidad.

Bissea es un boletín que enfatiza en la divulgación de los resultados de
la labor de conservación de la flora cubana y está dedicado al botánico
alemán Johannes Bisse (1935 -1984) fundador del JBN.
Este último promueve un Programa de Conservación de Cactus Cubanos.

24/04/2012

Progresan investigaciones arqueológicas en Granma

Bayamo, 24 abr (AIN) Especialistas cubanos calificaron hoy, en esta ciudad,
de notables los progresos registrados por las investigaciones arqueológicas
de los últimos años en la histórica provincia de Granma.

En la Segunda Conferencia Científica de las Ciencias Sociales y
Humanísticas en el territorio, iniciada este martes y que finalizará mañana,
se mencionaron entre los resultados más impactantes los censos provinciales
de sitios arqueológicos aborígenes y coloniales.

José Yero, del centro de investigaciones históricas Casa de la
Nacionalidad Cubana, dijo que el padrón precolombino mejoró la visión de la
comunidad científica sobre el poblamiento aborigen en Granma, el cual
incluyen ahora asentamientos en la emblemática Sierra Maestra.

Está publicado un catálogo territorial de comunidades anteriores a
1492, con amplia información de cada lugar, los responsables de su
conservación y las amenazas previsibles, agregó.

Según informó, este año debe imprimirse un mapa destinado a estudiantes
de quinto grado, a fin de facilitar el conocimiento de los asentamientos
precolombinos descubiertos en la región.

Yero precisó que Granma tiene localizados 191 sitios aborígenes; 58 de
ellos en el municipio de Niquero, sobre todo en la meseta cárcica de Cabo
Cruz, y 41 están en Río Cauto, pero no ha aparecido ninguno en la serrana
localidad de Guisa, lo cual constituye un reto científico, opinó.

Beatriz Cedeño, especialista del Gabinete Arqueológico de la provincia,
explicó que de la etapa colonial hay 88 estructuras visibles y conservadas,
incluidos asentamientos, unidades económicas y construcciones militares,
religiosas, civiles, necrológicas, viales e hidráulicas.

Precisó que en el municipio de Bayamo aparecieron notables restos de
ingenios azucareros, lo cual permite profundizar los estudios referidos a
esa industria.
Investigadores del citado Gabinete, que data del año 2000, realizaron
los censos reseñados en la Conferencia.

18/04/2012

Antiguo mapa de #Cuba en mural pictórico en #Camagüey

La imagen de Cuba inspirada en antiguos documentos cartográficos es el tema
del considerado mayor mural pictórico artístico en un interior en Camagüey,
el cual quedó adicionado en la reparación capital de la tienda La Gran
Antilla.

Realizada por los creadores camagüeyanos Alexis Souto y Osmany Soler, la
obra tiene alrededor de 20 metros de longitud por tres de alto, y cubre un
rectángulo a todo lo largo de la pared del área central de la unidad,
ubicada en un inmueble construido hace más de 100 años.

Esa panorámica expone al territorio cubano con errores en su
representación --lo cual era común en esas propuestas de antaño-- e incluye
alegorías como el busto de Cristóbal Colón, las embarcaciones utilizadas en
el descubrimiento de América, una rosa náutica y paisajes terrestres.

El color verde claro predomina en la obra, cuyo contorno evoca a un
pergamino con roturas a causa del tiempo.

La primera referencia cartográfica conocida acerca de Cuba figura en el
mapamundi del español Juan de la Cosa, elaborado en el 1500.

Isabel García, especialista de la filial camagüeyana del Fondo Cubano de
Bienes Culturales, informó a la AIN que comisiones de expertos de esa
dependencia y de la casa matriz de la institución, avalaron el proyecto
pictórico materializado en la Gran Antilla.

Situada en la Plaza de Maceo, en el sector Patrimonio Cultural de la
Humanidad, la edificación tiene la planta inferior dedicada al comercio y la
superior a viviendas, y los ornamentos exteriores insertan 36 arcos y un
balcón corrido de 50 metros.
La Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey acometió la
reparación, en la que la labor de mayor envergadura fue sustituir el techo.